jueves, 28 de enero de 2010
Devil Town
I was living in a devil town
I didn't know it was a devil town
Oh lord it really brings me down about the devil town
All my friends were vampires
I didn't know they were vampires
It turns out I was a vampire myself in the devil town
miércoles, 27 de enero de 2010
Perro amarillo [I]: Higiene diaria.
y ahora me obligas a comenzar algo que no sé
muy bien
cómo acabar.
Sonaba "cursing concrete" cuando has abierto el grifo
y ha estallado sobre la melodía
el torrente de agua
en el lavabo.
Tenías que lavarte las manos.
Tenías que lavarte las manos
porque te lavas las manos unos diez millones de veces
al día
por fobia a que se acerquen tus amigos y te digan
algo así
como
"¡eh!, llevas las manos sucias".
Es tu manía. Tu manía que te está
destrozando la piel
y abriéndote heridas
y oxidados callos
como cortafuegos,
cosa que te da igual porque es el precio que se paga
por tener las manos limpias, muy limpias.
Hoy, antes de secarte, has decidido que sería una buena idea
lavarte también la cara.
No estaría bien que ese tipo que te gusta y
es hijo de tu casero
viniese un día a cobrar el alquiler
y te escupiese
"¡eh, menuda cara más sucia!"
En cambio, te da cierto miedo el precio que hay que pagar]
por tener la cara limpia
y no sabes muy bien si merece la pena que la piel
se te desatornille poco a poco
entre los rayos de luz
de las mañanas.
Me has preguntado por este nuevo rito
y,
no sé,
supongo que nos volvemos más idiotas
según crecemos.
sábado, 23 de enero de 2010
Riverdale es un extraño lugar feliz para turistas, niños de corta edad y adolescentes.
(bajo el seudónimo de Graham Sanders)
me contó una vez una historia.
Por supuesto no me la creí.
Pero como ustedes no son yo
sería injusto de mi parte
no compartirla.
Llegó a Riverdale
un ocho de abril
de madrugada.
Esperó a que abrieran las tiendas,
los bares, las jaulas de grillos
y las mezquitas.
Almorzó un donut relleno de crema
con un par de cafés
y salió a dar un largo paseo.
Un matrimonio hacía fotos
junto a la parroquia local.
-Mary, ponte bajo el campanario
para que quede perfecta.
Y Mary, con su paso sosegado
se subyugó al campanario
con tal de tener un bonito recuerdo.
El balón casi rompe una ventana
de no ser porque eso no sucede
en Riverdale desde hace años.
Los niños sonríen,
van a la fuente a beber un poco de agua
y continúan con sus rituales.
Si cae la tarde es por culpa
de los adolescentes que ensombrecen,
con sus caras largas y sus carpetas,
el día.
Les dura poco.
Ellos también son felices
a su manera.
Solo intentan engañar un poco a sus viejos
para ver si del conflicto
obtienen alguna clase de ventaja.
Se quedó en vela,
junto a la mesilla,
vomitó un par de veces.
Llamaron a su puerta
como estaba convenido.
No abrió.
Volvieron a llamar.
Abrió.
Condujo unos treinta minutos
hasta un camino.
Andaron otro trecho
hasta el sitio seguro.
Allí estaban los dos tipos.
A uno le habían dado una paliza tremenda
y estaba inconsciente.
El otro tenía los ojos más abiertos
que jamás podrán ver.
Rompió la noche una vez.
Luego otra.
-Matar es difícil
-me dijo-
y más en sitios tan felices
como Riverdale.
Yo no me lo creo.
Allá ustedes.
miércoles, 20 de enero de 2010
El mundo por Montero
vuelve irremediablemente sobre sus pasos
y corre días enteros
detrás de un adjetivo.
El que suscribe
suscribe siempre la misma retahíla
y tiene ese miedo insano
a lidiar con el planeta.
El que suscribe
aterriza en febrero
y atraca a mano armada
la incipiente neblina.
El que suscribe
está al tanto de lo que pesan
los giros de guión
y sufre por los rincones
y borra sin éxito
las pizarras de la memoria
y escucha al poeta recitar
y cambia, sin ponerse,
el mundo por Montero.
domingo, 17 de enero de 2010
martes, 12 de enero de 2010
sábado, 9 de enero de 2010
Impresiones o espejismos at Friday's night.
viernes, 8 de enero de 2010
Saldremos a la lluvia
Y mejor si no hay motores,
tenemos velas.
miércoles, 6 de enero de 2010
Gacy jr.
Even more.
miércoles, 30 de diciembre de 2009
El poema (II)
(Al igual que el año pasado, ahí va mi poema resumen).
Mi Barça de las seis copas,
Nobel de la Paz, Obama
(aunque no quite las tropas
siempre le queda la fama).
Gürtel de los populares,
trajecitos por doquier,
Rouco, jodidos altares,
el aborto, mire usted.
Patxi López campeón
de vasquitos y vasquitas.
Como un rayo va Usain Bolt,
no le hacen falta tiritas.
Acojona la Gripe A
a los más escandalosos.
Jackson nunca morirá
de la crême de los famosos.
Falta la chica de ayer,
Benedetti y su alegría.
Queda dejarse querer
por las malas compañías.
Por último falto yo
y los trayectos a México,
la darling delegación,
componer versos disléxicos.
Por último faltas tú,
secretario general,
limón de tiramisú,
chinito rojo en Vietnam.
Por último faltan más,
ositos enamorados,
patos que quieren volar
sin espinas de pescado.
Al final falta la nieve,
más pensar, menos beber.
Se me escapa dos mil nueve
porque viene dos mil diez.
martes, 29 de diciembre de 2009
El día en que no pueda más
Me levanto lento,
voy hasta arriba,
no me trago,
y compro mis malas compañías.
sábado, 26 de diciembre de 2009
miércoles, 23 de diciembre de 2009
No tan final
Seguro que habrán más versos.
Y más composiciones.
Ni principio ni final.
Decir adiós es un error
bastante ingrato.
Ni principio ni final.
Vuelan las fochas comunes.
Se reproducen los patos.
Ni principio ni final.
Sobran los sentimientos en papel.
Quedan diccionarios para rato.
Ni principio ni final.
Y sangre.
Y aviones.
Banamex
No añoro más versos.
Ni una sola composición.
Final.
Adiós, adiós.
Adiós poesía.
Final.
Mueren las fochas comunes.
No hay más patos.
Final.
Adiós sentimientos ilustrados.
No me quedan diccionarios.
Final.
Final y sangre.
Final y aviones.
miércoles, 16 de diciembre de 2009
Bajarse los humos.
de colores
en noches muy nubladas.
Sí, has dado en el clavo:
hemos despintado fraudes,
ganado elecciones,
acrecentado nuestro ego
hasta ilimitadas cotas
y logrado objetivos imposibles.
Hemos conquistado una
insignificante y absurda
parcela de Murcia.
Hemos escrito nuestro nombre
en un libro ajado y ridículo
de Historia.
Hemos estado colapsados
a ciento cuarenta por minuto
más de treinta horas.
Hemos trabajado demasiado
y, seriamente,
tampoco para tanto.
Va siendo hora de aminorar,
bajar humos,
tomarse el pulso,
jugar a querernos menos
y a querer más,
ladrar al vacío,
poner estos pies
sobre el suelo
que nunca pisé.
Y sobre todo,
pintar pececitos,
nadando en aguas
de color de madrugada,
reptando por el hígado
ausente y taquicárdico.
Pececitos en estas noches
tan oscuras
como mares a la deriva.
domingo, 6 de diciembre de 2009
Dos décadas.
Estúpidos, latentes,
los que se enamoran.
Idiotas, absurdos,
los que sueñan.
Imbéciles, phsyco-killers,
los que riman.
Sonetillos periféricos,
el ego es trivial.
Dalí, Dadá, Magritte,
Rimbaud, Baudelaire, Vallejo.
Torrentes imperfectos
en préterito de futuro.
Pareados sin rima,
espadachines sin esgrima.
¿Quiénes no apostaron
al tarot de tergal?
Sentimentalismo, más bien
sensacionalismo al cuadrado.
Una palabra, una sola oración.
Te apelo, te llamo.
Fontana, tartana,
tirana, milana,
huertana, casquivana,
yeclana, yeclana,
yeclana, yeclana.
Apreciése la vocal ,
sinfónica,
daltónica,
veinteañera.
viernes, 4 de diciembre de 2009
martes, 1 de diciembre de 2009
Proyectos
asombrosamente
marcha.
Inexplicablemente
surgen proyectos
de la nada.
Otros construyen
su mundo
difamando.
Sin duda,
están
en la mierda.
sábado, 21 de noviembre de 2009
Veinte de noviembre
Los poetas, las pelis sin censura,
las hoces, los martillos y las rosas,
los besos en los parques, la cultura,
la inquietud de las faldas más morbosas,
las elecciones aconfesionales,
la República rebajada con rey,
los sindicatos más que verticales,
e incluso los matrimonios de los gays,
el color que la represión encierra,
el Carillo, el González, el Guerra,
el ansiado final del tiro al blanco.
Los vascos, catalanes y españoles
se lo agradecemos, con dos bemoles:
gracias por morirse, Francisco Franco.
jueves, 19 de noviembre de 2009
Quinto.
[Si el frío diciembre
no fuera lo que es.]
Madonna sin pantalón de pitillo
con falda y a loco acompañada,
no puedes permitir que en la Bajada
no haya más virgen que la del Castillo.
Mueran los capitanos generales,
acabe el pasodoble de bandera,
que el bastón solo sea una quimera
y la alborada alba de carnavales.
Si al pasar revista, los arcabuces
no son sostenidos por mujeres
harán huelga las olas del Danubio,
caerán de bruces todas las cruces,
pagarán los puros a los croupieres
con manolas floreros de connubio.
