Tenemos elegida la banda sonora.
Ahora
solo nos queda el guión.
miércoles, 23 de febrero de 2011
martes, 8 de febrero de 2011
Flickr
Como verán tengo a la derecha un nuevo invento: mi cuenta de Flickr. En ella iré colgando los resultados de mis paseos diurnos y nocturnos cámara en mano. Espero que lo disfruten con frecuencia.
Dejo aquí el enlace de mi recién creada cuenta de Flickr: http://www.flickr.com/photos/59247288@N07/
Dejo aquí el enlace de mi recién creada cuenta de Flickr: http://www.flickr.com/photos/59247288@N07/
martes, 25 de enero de 2011
lunes, 17 de enero de 2011
Periodo de exámenes.
No se alarmen, no me fui con 2010. Simplemente, nos encontramos en periodo de exámenes y los días no dan para más. El 2011, no empezará hasta entrado febrero. Al menos, en este blog.
lunes, 27 de diciembre de 2010
Calentando la garganta.
Se nos va otro año
más o menos retorcido,
como una voluntad de estaño
que huye de su nido.
más o menos retorcido,
como una voluntad de estaño
que huye de su nido.
miércoles, 15 de diciembre de 2010
Volver a los 14
Hoy, haciendo limpieza de fondo de escritorio virtual, uno ha encontrado la serie de sonetos que escribió hace más o menos un año. Los he releído y no sólo he decidido publicar algunos de ellos para finalizar este año dos mil diez, sino que he decidido revocar el destierro de mi libreta, quitarle el óxido a los bolígrafos y volver a escribir en clave de catorce versos.
[XVII]
Confundir un par de dosis de amor
es un error común y comercial.
Romper, sin querer, con temor la flor
del baldío cementerio carnal
es cometer un desfalco a terceros
(perdonen la abstracción los pudorosos),
es matarte, porque matando muero
por los suelos del ripio más ripioso.
Equivocarse es la faceta humana
del rincón oscuro del alfabeto.
Las ganas de ocultarse tras las canas
le ganan la mano a este cateto.
Compadre, no jodas más la marrana
y acaba de una vez este soneto.
10-1-10
[XVII]
Confundir un par de dosis de amor
es un error común y comercial.
Romper, sin querer, con temor la flor
del baldío cementerio carnal
es cometer un desfalco a terceros
(perdonen la abstracción los pudorosos),
es matarte, porque matando muero
por los suelos del ripio más ripioso.
Equivocarse es la faceta humana
del rincón oscuro del alfabeto.
Las ganas de ocultarse tras las canas
le ganan la mano a este cateto.
Compadre, no jodas más la marrana
y acaba de una vez este soneto.
10-1-10
viernes, 3 de diciembre de 2010
jueves, 18 de noviembre de 2010
Después del tiroteo. Preludio.
DONOVAN era creyente. Había nacido el 27 de marzo de 1973. Fue asesinado el 31 de Octubre de 2o1o en Garret Drive. Seis balas impactaron en diferentes puntos de su cuerpo. Los hermanos Harrington tenían millones de razones para hacerlo. Sin embargo, el detective Green creyó oportuno señalar al tendero como uno de los individuos más sospechosos del vecindario. Mil paraguas se amontonaron en la escena del crimen. Luego, llegó la prensa. 5:37 P.M. Hora oficial de la muerte. Han transcurrido ciento diecinueve minutos y cuarenta y dos segundos desde el fatídico momento.
Hay notas fundamentales
para entender esta melodía.
Las mínimas descienden a nueve grados,
la navidad llama a nuestras puertas.
A Green le gusta mordisquear lápices
y decir lo que piensa, sin revuelos.
Hay notas fundamentales
y descarrilan como trenes sin norte.
El tendero se resigna ante las acusaciones
infundadas por su extraña mirada.
Los Harrington (nota biográfica:
transitaron Garret Drive a las 5:36 P.M.),
se refugían en su guarida junto
a un par de inocentes prostitutas.
Green regresa a su comisaría.
Comprende que todo son conceptos.
Y los ordena para que suenen bien.
Como notas de una melodía.
Hay notas fundamentales
para entender esta melodía.
Las mínimas descienden a nueve grados,
la navidad llama a nuestras puertas.
A Green le gusta mordisquear lápices
y decir lo que piensa, sin revuelos.
Hay notas fundamentales
y descarrilan como trenes sin norte.
El tendero se resigna ante las acusaciones
infundadas por su extraña mirada.
Los Harrington (nota biográfica:
transitaron Garret Drive a las 5:36 P.M.),
se refugían en su guarida junto
a un par de inocentes prostitutas.
Green regresa a su comisaría.
Comprende que todo son conceptos.
Y los ordena para que suenen bien.
Como notas de una melodía.
miércoles, 17 de noviembre de 2010
Incapaces.
Incapaces
de escapar de los reflejos
como en un juego de espejos
de una feria abandonada.
Así nos vemos.
Y el frío que llega.
de escapar de los reflejos
como en un juego de espejos
de una feria abandonada.
Así nos vemos.
Y el frío que llega.
miércoles, 10 de noviembre de 2010
Vine del norte
Y maldecir a los dictadores.
A todos los dictadores,
públicos y privados,
generales y particulares.
domingo, 31 de octubre de 2010
Tiroteo.
En Garret Drive mil sombras y paraguas.
¡Han tiroteado a Donovan!
¡Lo han matado!
El detective Green mordisquea su lápiz
y anota en su libreta los intrascendentales detalles
que considera fundamentales
para la resolución del caso.
Yace el cuerpo en un mar de sangre,
seis disparos han conseguido impactar en la víctima
y varios casquillos más permanecen empotrados
en una pared cercana a la espera
de ser descubiertos.
En Garret Drive mil sombras y paraguas
y ahora la prensa.
Green ordena reforzar la barrera policial
ante la insistencia de curiosos
y los perros de presa en búsqueda
de páginas sensacionalistas.
¡Han tiroteado a Donovan!
¡Lo han matado!
Donovan era un hombre rico.
Su viuda todavía no lo llora.
Está en Europa y desconoce la noticia.
Ya hay tres docenas de sospechosos.
Tenía demasiados enemigos.
En Garret Drive era un secreto a voces:
los hermanos Harrington andaban tras él.
Mil sombras y paraguas.
Y nadie le dirá una palabra al detective Green
sobre ese asunto.
Mientras, él se afana en anotar que el tendero
parecía nervioso en aquellos momentos.
Quien sabe si podría ser determinante
en la resolución de tan relevante crimen.
¡Han tiroteado a Donovan!
¡Lo han matado!
El detective Green mordisquea su lápiz
y anota en su libreta los intrascendentales detalles
que considera fundamentales
para la resolución del caso.
Yace el cuerpo en un mar de sangre,
seis disparos han conseguido impactar en la víctima
y varios casquillos más permanecen empotrados
en una pared cercana a la espera
de ser descubiertos.
En Garret Drive mil sombras y paraguas
y ahora la prensa.
Green ordena reforzar la barrera policial
ante la insistencia de curiosos
y los perros de presa en búsqueda
de páginas sensacionalistas.
¡Han tiroteado a Donovan!
¡Lo han matado!
Donovan era un hombre rico.
Su viuda todavía no lo llora.
Está en Europa y desconoce la noticia.
Ya hay tres docenas de sospechosos.
Tenía demasiados enemigos.
En Garret Drive era un secreto a voces:
los hermanos Harrington andaban tras él.
Mil sombras y paraguas.
Y nadie le dirá una palabra al detective Green
sobre ese asunto.
Mientras, él se afana en anotar que el tendero
parecía nervioso en aquellos momentos.
Quien sabe si podría ser determinante
en la resolución de tan relevante crimen.
sábado, 30 de octubre de 2010
Instante valiente.
Es de estos instantes valientes
en que sales a la calle
y te pegas una hostia
como jamás habías imaginado.
Discurre un final de octubre
convulso, tumultuoso y otoñal.
Tú eres solo un fungible ego más
en el zigurat de las pasiones efímeras.
Ahora, siéntate.
¡Siéntate!
(Es como si la cabaña del Farmer
y el niño Stanton
se materializasen a tu alrededor).
Te sientas, y sobre tu pecho
meces un árbol de hojas caducas.
Tú solo has salido a la calle,
en la mañana,
solo a la calle...
Y en el devenir fugaz del tráfico
lo ves,
la ves,
no entienden de género las estrellas.
Ella brilla. Él brilla.
Solo has salido a la calle
y solo el brillo dura un instante.
Un instante valiente
que declara la amnistía
al desapego, las heridas de muerte
y los golpes aderezados con cicatrices.
El tráfico continúa,
el relámpago desaparece.
Nada brilla para siempre.
Nadie brilla por siempre.
Solo has salido a la calle,
sin malas intenciones.
Tan valiente
que te has pegado una hostia
como jamás habías imaginado.
en que sales a la calle
y te pegas una hostia
como jamás habías imaginado.
Discurre un final de octubre
convulso, tumultuoso y otoñal.
Tú eres solo un fungible ego más
en el zigurat de las pasiones efímeras.
Ahora, siéntate.
¡Siéntate!
(Es como si la cabaña del Farmer
y el niño Stanton
se materializasen a tu alrededor).
Te sientas, y sobre tu pecho
meces un árbol de hojas caducas.
Tú solo has salido a la calle,
en la mañana,
solo a la calle...
Y en el devenir fugaz del tráfico
lo ves,
la ves,
no entienden de género las estrellas.
Ella brilla. Él brilla.
Solo has salido a la calle
y solo el brillo dura un instante.
Un instante valiente
que declara la amnistía
al desapego, las heridas de muerte
y los golpes aderezados con cicatrices.
El tráfico continúa,
el relámpago desaparece.
Nada brilla para siempre.
Nadie brilla por siempre.
Solo has salido a la calle,
sin malas intenciones.
Tan valiente
que te has pegado una hostia
como jamás habías imaginado.
jueves, 28 de octubre de 2010
lunes, 18 de octubre de 2010
Ella.
Hace poco menos de un año escribí una serie de sonetos relacionados con el eterno e insufrible tema del amor. Por aquel entonces, uno padeció como, alrededor suyo, todos y cada uno de compañeros, amigos y viajantes varios, se enamoraban perdidamente con mejor o peor desenlace. Al final, éste, que también tiene corazón, acabó siendo víctima de tan corriente contagio.
Hoy, he recibido un mensaje de una de las partes implicadas en uno de estos sonetos. Muy lejos de mi blog, estaba reordenando sus archivos personales y ha encontrado este soneto, el número dos de la lista original, con el título de ella:
Ella es ese beso que nunca diste.
Para mí una forma de pelearnos.
Ella te ignora, te ataca, te embiste.
Yo niego el romanticismo del Arno.
Ella huele a Dior y Dolce and Gabbana.
Para mí este juego ya terminó.
Ella cuando no hay ella te desgana.
Yo te consuelo cuando no soy yo.
Ella no ha bailado contigo el vals,
ella no te ha enseñado la trastienda,
ella no quiere colgarte medallas.
Yo ya me retiro, punto y final,
del amor de sobre no hay quien entienda,
esta absurda contienda me avasalla.
13-11-09
Los sentimientos y finales felices ya los ponen ustedes.
Hoy, he recibido un mensaje de una de las partes implicadas en uno de estos sonetos. Muy lejos de mi blog, estaba reordenando sus archivos personales y ha encontrado este soneto, el número dos de la lista original, con el título de ella:
Ella es ese beso que nunca diste.
Para mí una forma de pelearnos.
Ella te ignora, te ataca, te embiste.
Yo niego el romanticismo del Arno.
Ella huele a Dior y Dolce and Gabbana.
Para mí este juego ya terminó.
Ella cuando no hay ella te desgana.
Yo te consuelo cuando no soy yo.
Ella no ha bailado contigo el vals,
ella no te ha enseñado la trastienda,
ella no quiere colgarte medallas.
Yo ya me retiro, punto y final,
del amor de sobre no hay quien entienda,
esta absurda contienda me avasalla.
13-11-09
Los sentimientos y finales felices ya los ponen ustedes.
domingo, 17 de octubre de 2010
jueves, 7 de octubre de 2010
Cuando ganan los malos
"Que ser valiente no salga tan caro, que ser cobarde no valga la pena".
A veces, ganan los malos.
miércoles, 29 de septiembre de 2010
Huelga general.
Hoy, podría ponerme prosaico,
reflexivo, e incluso hipócrita
y hablar de derechos y posiciones encontradas:
el derecho a huelga
que no llegó hasta la democracia
y tanto costó conseguir
contra el derecho a trabajar en días de huelga
y mantener limpios escaparates,
abiertos cristales e indemnes a los trabajadores.
Podríamos hablar de la coherencia
o del sentido de algunas acciones:
nada pintan los piquetes en la universidad
(centro de conocimiento, no de negocio)
y prohibir,¡con lo fascista que es prohibir!,
a los estudiantes realizar su trabajo: estudiar.
De nada sirve atentar
contra el gran burgués taxista y destrozar
su luna y agujerear a pedradas su carrocería
para arruinar el balance contable
de su apretado mes.
De nada sirve, porque la hipoteca no cejará
contra el taxista en el próximo plazo
y el examen no perdonará
las horas perdidas de estudio.
Yo hoy abro.
Este poema no irá a la huelga.
reflexivo, e incluso hipócrita
y hablar de derechos y posiciones encontradas:
el derecho a huelga
que no llegó hasta la democracia
y tanto costó conseguir
contra el derecho a trabajar en días de huelga
y mantener limpios escaparates,
abiertos cristales e indemnes a los trabajadores.
Podríamos hablar de la coherencia
o del sentido de algunas acciones:
nada pintan los piquetes en la universidad
(centro de conocimiento, no de negocio)
y prohibir,¡con lo fascista que es prohibir!,
a los estudiantes realizar su trabajo: estudiar.
De nada sirve atentar
contra el gran burgués taxista y destrozar
su luna y agujerear a pedradas su carrocería
para arruinar el balance contable
de su apretado mes.
De nada sirve, porque la hipoteca no cejará
contra el taxista en el próximo plazo
y el examen no perdonará
las horas perdidas de estudio.
Yo hoy abro.
Este poema no irá a la huelga.
martes, 28 de septiembre de 2010
Panorámica de una playa.
[Como un impulso eléctrico].
Lo trepidante es la ambigüedad del mar:
las olas que hoy te mecen,
mañana te ahogarán.
Lo insólito es la cadencia de las mareas:
las huellas matutinas de la orilla
son borradas entre tinieblas.
Lo claustrofóbico es el rumor de la playa:
¡Grita, pide, suplica auxilio!
Todo es vano. La muerte es vana.
Lo trepidante es la ambigüedad del mar:
las olas que hoy te mecen,
mañana te ahogarán.
Lo insólito es la cadencia de las mareas:
las huellas matutinas de la orilla
son borradas entre tinieblas.
Lo claustrofóbico es el rumor de la playa:
¡Grita, pide, suplica auxilio!
Todo es vano. La muerte es vana.
sábado, 25 de septiembre de 2010
Otoño
Llevo escasos veinte otoños
sobre mis hombros
y solo puedo recordar
los últimos tres o cuatro
con aceptable exactitud.
El de este año concurre
lleno de desafiantes jóvenes
al inicio del curso
que esperan comerse
el mundo en breves años.
Es cruel,
porque nadie les garantiza
que seguirán vivos (o coleando)
en los próximos instantes,
cuando la guerra nuclear estalle
o una decisión a dedo de sus mayores
aniquile al setenta por ciento
de la población mundial.
No recuerdo un otoño
más jodido que este.
Nada,
excepto el pesimismo,
es alentador.
Pero estoy relajado.
Por suerte,
no sé sobre momentos difíciles,
y esto,
probablemente,
solo sea una ilusión óptica.
O las hojas que caen
antes de la primavera.
sobre mis hombros
y solo puedo recordar
los últimos tres o cuatro
con aceptable exactitud.
El de este año concurre
lleno de desafiantes jóvenes
al inicio del curso
que esperan comerse
el mundo en breves años.
Es cruel,
porque nadie les garantiza
que seguirán vivos (o coleando)
en los próximos instantes,
cuando la guerra nuclear estalle
o una decisión a dedo de sus mayores
aniquile al setenta por ciento
de la población mundial.
No recuerdo un otoño
más jodido que este.
Nada,
excepto el pesimismo,
es alentador.
Pero estoy relajado.
Por suerte,
no sé sobre momentos difíciles,
y esto,
probablemente,
solo sea una ilusión óptica.
O las hojas que caen
antes de la primavera.
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